Irene Montero, demandada por su escolta por obligarle a hacer de "recadera"

La empleada se queja de que la 'número 2' de Podemos le pedía comprar productos para bebés, ir al supermercado o llevarle la cena a su chalet de Galapagar

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COPE.ES

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 21 nov 2019

Una ex escolta de Irene Montero, contratada por Unidas Podemos, ha demandado a la dirigente tras haber sufrido un trato laboral "discriminatorio". La trabajadora asegura que la 'número dos' de la formación morada le obligaba a hacer de "recadera" para ella y sus hijos fuera del horario laboral. Además, la empleada también tenía que ejercer de mecánica o chófer de la familia.

Según una información publicada este miércoles OK Diario, Montero le pedía a su escolta tareas personales que nada tenían que ver con su papel de escolta como adquirir "productos de parafarmacia y droguería para bebés", productos de supermercados o incluso llevarle la cena a su chalet en Galapagar.  No es lo único: la empleada tampoco se libró de hacer de "chófer de familiares invitados al domicilio o de transporte de envíos de familiares", así como de otras "tareas de gestión de obras en una de sus propiedades" y el "mantenimiento de vehículos" privados.

La escolta fue contratada el 25 de febrero de 2016 como "escolta personal en exclusiva" de Pablo Iglesias.  Un año después de trabajar con él, pasó al servicio de Irene el 26 de septiembre de 2017. Según la trabajadora, "las órdenes, directrices y trato dispensado por ésta a la trabajadora" comenzaron a "exceder con mucho de las normales", según cuenta ella misma en su escrito. Además se quejaba de que muchas de sus demandas se producían a horas intempestivas, por encima "de la jornada legal, horario y turno asignados" a la empleada.

Todo esto queda reflejado en la demanda que ha interpuesto la trabajadora por despido nulo. El documento ha sido presentado ante el Juzgado de lo Social número 3 de Madrid y en él se pide la readmisión a su puesto laboral, ya que considera que le despidieron cuando se quejó del trato "discriminatorio" recibido por parte de Irene Montero. Además de hacer pública su situación en un chat privado, la empleada se negó a "llevar a cabo las órdenes" de Irene Montero y le pidió que regularizase su situación según el Convenio Colectivo, algo que nunca sucedió según la propia mujer. 

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