Schlichting: “¿Quién es un español como Otegi para prohibir a otros que se paseen por su país?”

EH Bildu registró una proposición para que el Parlamento vasco vete a Casado, Rivera y Abascal en campaña

Cristina López Schlichting

Cristina López Schlichting

'Fin de Semana' COPE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 11:02

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"¡Muy buenos días España! Queridos amigos, ya estamos aquí, a vuestro servicio, los de fin de Semana de la Cope. Marci Ortega, Jesús García Ercilla, Diego González, Laura Otón y Maiki de Toro. Te saluda al micrófono, Cristina López Schlichting.

Llueve hoy, en Aragón, Castilla-La Mancha, Barcelona, algunos puntos de los Pirineos y Valencia, más mansamente, gracias a Dios, que el fin de semana pasado. Conviene no olvidar, sin embargo, que más allá de las nubes, muy por encima, en lo alto del cielo, hace sol. Donde estés, piénsalo, por encima brilla el sol. Aunque no veas nada.

En la más profunda de las tristezas y soledades, siempre sale un rayo de luz. Y eso ha pasado en Los Alcázares del Mar Menor de Murcia, después de que la tromba de agua lo arrasase todo a su paso, entre otras cosas la casa que habitaban desde hacía 30 años Pilar y Enrique. Son dos ancianos de una edad, casi ochenta años, en la que una simple silla derribada en el camino a la cocina puede ser un obstáculo insalvable. Imagina si lo que cae es todo el mobiliario.

Ángel Expósito, que hizo el jueves un maravilloso programa desde Orihuela, sobre los destrozos de la gota fría, localizó en el centro de atención de Los Alcázares a este matrimonio y lo entrevistó en La Linterna. Y ese programa lo escuchó Juan José, un empresario de muebles, que se conmovió con la desgracia de los dos ancianos. El empresario llamó a Cope, se puso en contacto con el centro de atención de afectados de Los Alcázares y resolvió poner su grano de arena, que más que un grano, fue un camión de granos.

Ya ves, un rayo de luz en medio de la lluvia. Que nos permite responder con esperanza a la furia de la naturaleza, sabiendo que hasta el mal más agresivo puede ser un espacio de bien.

Pero las noticias que encabezan los periódicos no son la última palabra. Por ejemplo las afirmaciones de la ministra Celaá, ayer, tras el Consejo de Ministros echándonos a todos la culpa de que no haya gobierno en España.

La cosa tiene su gracia. O sea, hay elecciones y a pesar de la fragmentación de partidos que afecta todo el mundo al partido socialista le salen las cuentas a favor con los nacionalistas y Podemos, tiene escaños más que suficientes para gobernar. A pesar de todo se muestra incapaz de llegar a un acuerdo y de tal manera, se enfrenta con Podemos que antes de ayer decía el presidente que no podría dormir si Pablo Iglesias estuviese en el poder y el líder de la formación morada contestaba que Pedro Sánchez le había mentido. Y ahora la culpa es un boicot. La culpa la tenemos los demás.

Aprovechando la convocatoria de elecciones los mismos que auparon al presidente en funciones en la moción de censura, han decidido alborotarse. Bildu, que ha pactado en Navarra con el PSOE, ha registrado una proposición no de ley en el Parlamento Vasco para que se ve te la presencia de Pablo Casado del PP ,Albert Rivera de Ciudadanos, y Santiago Abascal de Vox en la comunidad autónoma. Y diréis bueno, quién tiene derecho a prohibir la presencia en uno y otro lugar de representantes electos. Quién es un español como Otegi para prohibir a otros españoles que se pasen por su país. Bueno pues uno que argumenta, atención, que estos líderes políticos tensionan la convivencia y propician, comillas, incidentes y momentos violentos, comillas. Eso dicen los herederos de ETA, que los otros son violentos”.

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