Boletín

El desconocido asalto a la casa de Sergio Ramos y los otros 25 futbolistas atracados

Javier Negre dedica esta semana su Informe Negre a una oleada de robos que tiene atemorizada a nuestras estrellas del fútbol

Audio

 Javier Negre dedica esta semana su Informe Negre a una oleada de robos que tiene atemorizada a nuestras estrellas del fútbol

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 11:53

En los últimos años hasta 26 casas de jugadores han sido asaltadas por bandas principalmente de Europa del Este. Catorce sólo el último año. La lista es larga. En la capital, los primeros afectados fueron los ex madridistas Ozil, Robben, Roberto Carlos, Figo (al cual robaron medio millón de euros, relojes y joyas hace dos años) y Pepe. Años después lo sufrirían los integrantes de la actual plantilla Varane, Lucas Vázquez, Sergio Ramos, Zidane, Benzema e Isco. En el caso de este último los ladrones aprovecharon que el mediocampista malagueño y su novia, la actriz Sara Sálamo no se encontraban en su domicilio de La Moraleja porque estaba en obras.

Del Atlético los afectados son Gabi y Morata. Del Barcelona a Piqué, Jordi Alba, Boateng, Arthur y Coutinho. Del Betis, William Carvalho y Joaquín.  Del Valencia, Garay, Paulista y Kondogbia; del Villareal, Toko Ekambi y Funes Mori; del Celta Emre Mor. En la mayoría de estos casos aprovecharon que los jugadores se encontraban fuera disputando un partido para entrar y no vivieron situaciones violentas.  No corrió esa suerte la mujer de Morata que sí vivió un noche de horror.

La mujer del delantero rojiblanco se encontraba en casa con sus dos mellizos y la asistenta cuando dos encapuchados irrumpieron en su domicilio a punta de pistola y se llevaron todo lo que pudieron, principalmente joyas y relojes de un importante valor. El jugador se encontraba disputando un partido con la selección española y sus asaltantes eran conocedores de ello. No esperaban encontrarse a la bella modelo italiana en su interior porque son bandas que escogen días de partido presuponiendo que las familias van a acompañar al deportista al estudio. A la mujer aún le dura el susto.

La Policía está intentando conocer los autores pero tiene claro por su modus operandi que se trata de una de las bandas de Europa del Este que están operando en España y que han convertido a los futbolistas en sus presas favoritas.

El hecho de que los horarios de los partidos estén muy definidos facilita las cosas a los ladrones. También las redes sociales les dan pistas de dónde se encuentran los jugadores y qué objetos de valor tienen porque algunos de ellos suelen optar por un modo exhibicionista de vida que les allana el camino a los malos.

La Policía también investiga si estas bandas suelen tener topos en las familias a las que van a robar. Algo curioso en alguno de estos casos, como el vivido en el domicilio de Morata, es que las alarmas estaban desactivadas, lo que ha hecho pensar a los investigadores que la banda haya contado con información privilegiada de dentro. Es decir, de alguien que haya trabajado en la casa del jugador. La Policía Nacional ha pedido la lista de empleados que ha tenido Morata en los últimos meses. Resulta que es muy habitual que estos grupos cuenten con topos en el entorno del jugador que le facilitan información clave para desactivar alarmas, escondites donde guardan los objetos más preciados.

Lo que recomienda este policía es que aparte de la seguridad de la urbanización y el mejor sistema de alarmas, contraten seguridad privada. Como hizo el capitán madridista Sergio Ramos a raíz de una noche de pesadilla. 

El defensa madridista, en el año 2012, se llevó el susto de su vida cuando estando en el que era entonces su domicilio en el exclusivo barrio madrileño de Conde Orgaz dos personas irrumpieron en su domicilio. Él estaba acompañado de su hermano René y la suerte que corrió es que los ladrones al verles decidieron huir despavoridos. Aquel hecho desagradable le hizo contratar un equipo de seguridad privada que custodia ahora su actual domicilio de noche y día. No es la única medida que están tomando ahora los futbolistas. También están convirtiendo sus casas en auténticos búnkers con habitaciones del pánico

Lo más