Luis del Val: "¿De verdad está prohibido que un nieto saque una foto de la exhumación de su abuelo?"

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Luis del Val

Colaborador

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 09:52

Algunos de los ojos de hoy están puestos en mañana, por si se podrá o no subir a Franco al cielo. Como los ejecutores son laicos lo quieren subir en helicóptero, y los helicópteros se llevan fatal con la lluvia. No sé por qué tantas prisas, cuando se podían haber esperado al jueves 31, un día en el que se anuncia buen tiempo en Madrid, y podría haber sido una jornada perfecta: por la mañana temprano, la exhumación de la tumba, hacia el mediodía el cierre de la nueva sepultura, y, por la noche, a celebrar el Halloween, que es una fiesta laica de lo más apropiada para los encargados del traslado.

Si el tiempo se nos ha echado encima ha sido por ese despiste del Gobierno de ignorar que los cadáveres suelen tener familia. Todos tienen familia: los dictadores, los santos, los tenores de ópera y los futbolistas. Como la tumba estaba dentro del Patrimonio Nacional, creyeron que si la tumba era suya también lo eran los restos que contenían, y de ahí los problemas y las dilaciones. Siendo comprensible el despiste del Gobierno, debido a su inmoderado entusiasmo por exhumar, lo es menos que el Tribunal Supremo haya caído en la misma apropiación indebida, no solo prohibiendo enterrarlo donde quería la familia, sino indicando el lugar que han elegido los magistrados. Si esta barbaridad jurídica crea jurisprudencia, mañana -Dios no lo quiera- se muere Rafael Nadal y lo mismo interviene el Tribunal Supremo para indicar que sus restos se queden en Madrid o en Benidorm, o en Marbella, o dónde se les ocurra.

Ayer, vi por televisión al magistrado Lesmes, que también es presidente del Constitucional, y no le escuché ni un solo argumento que justificara torcer el brazo de la voluntad de la familia con el argumento de que la Almudena es un lugar muy céntrico. Si esa era la razón, para sitio lejano y difícil de llegar está el Aneto, el Guadarrama o Sierra Nevada. Y a este paso, no sé, cualquier juez igual prohíbe que unos famosos se casen en un templo céntrico, porque el alcalde piensa que eso generara problemas de tráfico.

Pero lo que me ha llamado la atención es el secretismo de la operación, hasta el punto de que a los familiares que asistan, se les va a cachear como si fueran presuntos terroristas, con objeto de impedir que alguno se introduzca en el lugar de operaciones con un peligroso teléfono móvil, y pueda cometer la terrible acción de sacar una fotografía. ¿De verdad está terminantemente prohibido que un nieto saque una fotografía de la exhumación de su abuelo? ¿En qué Código aparece tal prohibición?¿Y eso es iniciativa del Tribunal Supremo o es la dictatorial voluntad del gobierno, en funciones?

Recuerdo la tabarra que dio Zapatero con su abuelo, que parecía que era el ser de su familia más querido, cuando resulta que cuando lo fusilaron Zapatero no había nacido, y tardaría más de veinte años en hacerlo. ¿De estar en parecida circunstancia, se lo habrían prohibido?

Alguien creyó que, en esta larga campaña electoral, la exhumación vendría a animarla. Pero para algunos partidos, esta campaña electoral -y no es por hacer un juego de palabras- me parece que está muerta. 

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