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Pepe Rodríguez: “Jordi es ese hermano pequeño que nunca tuve”

En plena emisión de la séptima temporada de MasterChef, Pepe Rodríguez nos habla del programa, de los concursantes, de los castings y de sus compañeros

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Belén Ródenas
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Redactora y community manager de cope.es

Rubén Mendoza

Editor multimedia

@belen_rodenasIllescas

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 22 abr 2019

Un orgulloso Pepe nos enseña las fotografías que hizo su padre y que adornan El Bohío. Diego Rodríguez, gran aficionado al mundo taurino, probó suerte en este arte como novillero, pero terminó convirtiéndose en un renombrado fotógrafo taurino.

En plena emisión de la séptima temporada de MasterChef, Pepe Rodríguez nos habla del programa, de los concursantes, de los castings y de sus compañeros. “En Masterchef no te puedes esconder, saca lo mejor y lo peor de cada uno”, explica en el que era su cuarto, ahora convertido en uno de los comedores del restaurante. “Ahí había un póster de los Rolling o de Leño y ahí un armario de caoba que vino de Cuba”, explica.

Entre recuerdos, la cara más amable del jurado de MasterChef explica que el secreto del programa reside en la mezcla de todos sus ingredientes: “La salsa, la guarnición, una ensalada perfectamente aliñada... Hay un equipazo de casting, un buen jurado y unos buenos concursantes”.

Comparten muchas horas juntos, grabaciones, exteriores, momentos de tensión, de desahogo... Pasan más tiempo con el equipo que con sus propias familias, por lo que es importantísimo llevarse bien. Y eso es lo que sucede. “Nadie tiene el ego subido. Da igual si uno sale 19 minutos más que 27 menos. Todos remamos a favor para hacer un buen programa”. “Nos divertimos, lo pasamos de maravilla, comemos, desayunamos... Nos contamos las historias de nuestros hijos, de las novias... Hay química porque no tenemos nada que ver unos con otros”.

Todo son elogios y piropos hacia sus compañeros y hacia un jurado que ha congeniado más que bien. Algo que traspasa las pantallas de nuestros televisores. Pero, ¿qué opina realmente Pepe sobre Jordi y Samantha?

“Samantha es la pija más surrealista, más fina, más señora y más jipiosa... Es una mezcla de surrealismo total”, cuenta entre risas.

El cariñoso 'pique' que mantiene con Jordi es por todos conocido. Lo define como “buen tipo, noble, muy currante y generososo. Muy buen chaval. Es ese hermano pequeño que nunca tuve. Le quiero. Yo me puedo meter con él, pero como te metas tú, te apuñalo”, confiesa cariñoso.

Pepe Rodríguez: “Jordi es ese hermano pequeño que nunca tuve”

 Momento de la entrevista con Pepe Rodríguez en su restaurante, El Bohío. FOTO: Rubén Mendoza

¿A quién no le ha pasado que después de ver Masterchef Celebrity ha cambiado la visión que tenía de alguno de sus concursantes? Alguno que nos parecía soberbio o “sobrado” luego ha resultado ser una bellísima persona o un gran compañero y, sin embargo, aquel que teníamos en alta estima, no era lo que creíamos.

MasterChef también es un programa sociológico. “Ahí sale el verdadero yo de cada uno, Masterchef te desnuda”. “Tu conoces al personaje porque llevas tiempo viéndole, pero aquí sale la persona a relucir. No se puede engañar”. Edición normal, Junior o Celebrity, todas tienen multitud de seguidores que no se pierden uno de los talent show con más éxito de la televisión.

¿Cómo llevan sus tres hijos la fama de su padre? Cada uno a su manera. “La mayor es la que peor lo lleva. No quiere ir conmigo a ningún sitio para que no me vean. La tengo que dejar 500 metros antes de la entrada del colegio para que no la relacionen conmigo. El mediano, con 14 años, pasa un poco más. La pequeña, con 9 años, está encantada. Empezó a ver a su padre en la tele con 3 años y lo tiene normalizado”.

A pesar de que ninguno de sus hijos le ha dicho que quiere ser cocinero, disfrutan con la comida. “Me encanta abrir un vino y brindar con mi mujer delante de ellos. Sentarse a la mesa es un momento de gozo”.

Pepe vuelve a hacer hincapié en la importancia de la nutrición infantil. “Nos llevan al dentista, al oculista, ¿pero por qué no a un experto en nutrición? Somos lo que comemos”.

Que se lo digan a él, que ahora, a pesar de asegurar que estaba mejor con 40 que con 50 porque le dolía menos todo, cuida mucho su alimentación. “Antes me comía un plato de callos a la una y media de la mañana. Ahora como de todo, pero me ordeno y me ejercito un poco más”.

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